Por fin se cumplió el día y tras una campaña en medios extremadamente agresiva, broncas con los cines en México para que la proyectaran y racismo contra la protagonista, finalmente está Roma en Netflix desde el 14 de diciembre.

Debo decir que vi la película en cuanto estuvo disponible en la plataforma y esperé un par de días para que lo que vi tomara más sentido y pudiera realmente hacer una reseña que me satisfaga.

La realidad es que Roma es un filme que se queda corto. Todos los medios la han estado vendiendo como “la obra maestra de Alfonso Cuarón,” pero la realidad es que como película es mediocre cuando mucho. Tiene todos los elementos técnicos para ser una gran cinta, pero estos se pierden con una historia que, más que personal, se siente diseñada para gustar a todos los guerreros sedientos de justicia social. De cierta manera se siente como una historia para salvajes.

La trama se centra en Cleo, una sirvienta que está empleada por una familia acomodada que vive en la colonia Roma de la Ciudad de México. De hecho la familia tiene tan buena posición económica que no tiene sólo una empleada doméstica, sino dos. ¿Qué tipo de penurias pasan estas empleadas domesticas? Las típicas de todo el tiempo y las telenovelas.

De hecho Roma podría verse como una telenovela de dos horas, ¿eso es lo que han aclamado tanto en los festivales? ¿Lograr resumir una telenovela de Televisa que dura generalmente meses en tan sólo dos horas? No está justificada toda la cantidad de elogios que ha recibido la película porque la historia es mediocre y se siente muy pretenciosa.

Lo que si aplaudo de esta cinta es el diseño de producción. La ambientación a la época de los 70s es magnífica y realmente te transporta al pasado de la Ciudad de México. Es como viajar en el tiempo y eso se ve reforzado con la aprobación de mi madre, quien vivió en esa década su adolescencia.

La principal pregunta que tengo es… ¿de qué nos quiso hablar Alfonso Cuarón en su película? El tema del halconazo no está enfocado, simplemente es algo que sucede casi por coincidencia. La separación de sus padres queda visto muy de lejos y tampoco tiene impacto emocional, sobre todo cuando la madre es una borracha empedernida y el padre es una figura distante e inexistente.

Y la historia de Cleo… Es el cliché de clichés. Lo típico del idiota inculto que embaraza a una mujer y la deja a su suerte. No hay nada más que ver.

El simbolismo que intenta manejar Cuarón en la cinta es como de estudiante de primer semestre de la facultad de filosofía. No está digerido y simplemente pinta con ese color porque cree que se ve bonito, no tiene la resonancia adecuada con el resto de la historia como para tener impacto.

También hay que notar que otro de los mensajes escondidos en la trama es que los hombres son malos y no me refiero a “hombre” como raza humana, sino por el género. No hay ni un sólo personaje masculino que tenga cualidades que lo rediman. Todos los hombres aquí son los villanos intentando aprovecharse de las mujeres. Tal vez por eso ahorita está siendo tan alabada alrededor del mundo, responde al ambiente mediático en el que vivimos.

En pocas palabras, Roma es una película decepcionante en casi todos los frentes. Lo que me gustó fueron sólo un par de escenas que estuvieron perfectamente coreografiadas y dirigidas. Me hubiera gustado saber más sobre el Halconazo. Me hubiera gustado saber más sobre porque Cleo no tiene alternativas. Esta es sólo la visión de un niño rico que miraba la vida a través de lentes de color de rosa.

La verdadera obra maestra de Cuarón, a mi gusto, es Los Niños del Hombre (Children of Men). Mezcla una historia asombrosa con una realización técnica inigualable. Roma es la antítesis de esa cinta en casi todos los sentidos.

Te sugiero que veas Roma porque al fin y al cabo está en Netflix y no necesitas más que la suscripción para verla. Si tuvieras que pagar dinero para verla en el cine, la verdad es que no lo recomendaría.

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