Casi se siente redundante al hacer una reseña de Toy Story, ya que han demostrado con cada una de las cintas porque Pixar sigue siendo una referencia obvia a la hora de señalar en donde hacen buen cine. Con Toy Story 4 se anota un homerun de proporciones descomunales.

Esto es porque en la historia, que podría parecer una simple narrativa para niños, en realidad encontramos una temática que podría parecer para muchos muy fuerte y esta es… La Muerte.

La historia se centra en Woody, quien ahora es un juguete que está quedando arrumbado por Bonnie, quien ya no juega con él. Un buen día, Bonnie tiene que entrar al Kinder y en su clase de inducción crea con restos de basura a Forky quien cobra vida y se une a la pandilla de juguetes que ya conocemos. Aquí el problema es que Forky se considera basura y el trabajo de Woody consistirá en convencerlo de que es un juguete y que tiene muchísimo valor para Bonnie.

En medio de esa búsqueda porque Forky se comporte como juguete y no como basura, es que ambos se pierden en un viaje de fin de semana y llegan hasta un pueblito con una tienda de antigüedades. Ahí conocemos a Gabby Gabby, una muñeca que se convierte en la antagonista pero que al final es una pobre alma en desgracia con la que llegué a empatizar.

La película nos habla en términos prácticos de la lealtad, de seguir tus convicciones aunque te lleven a tomar decisiones sumamente difíciles y sobre todo que siempre hay algo más. En Toy Story 4 vemos también un poco de la agenda “feminista” pero se integra de una manera magistral a la historia y no la afecta en los más mínimo.

Esa es mi reseña sin spoilers y como conclusión les digo esto: Vale muchísimo la pena verla. Te vas a divertir, reirás, llorarás y al final saldrás con el corazón contento del cine.

La Reseña Filosófica (con spoilers)

Cuando llega la edad adulta lo único que te detiene para lograr algo eres tu mismo. Tu eres tu propio enemigo a vencer. Además, con la madurez llega el conocimiento adquirido a través de la experiencia y eso mismo es lo que lleva al individuo a aceptar que su paso en este mundo es temporal.

Toy Story 4 es una película que toma a Woody y lo mueve por el paso de la muerte. Para cuando él y Bo Peep se ven separados por un hecho fortuito, es casi como cuando el esposo ve morir a su compañera de vida y tiene que dejarla ir. Uno continua la vida, sin olvidar al ser amado, pero se sabe en el interior que eso mismo ha de llegar a cada uno de nosotros.

Woody llega a la vejez en esta película. Termina a lado de los juguetes obsoletos que ha ido dejado Bonnie atrás, señal de la evolución y madurez misma de la vida, y es ahí que ve a Forky: un juguete nuevo, recién creado y que tiene todas las creencias erróneas. Los actos de Woody dentro del filme son desinteresados porque de manera natural, con la experiencia, uno se llega a convertir en un ser abnegado y con una mayor conciencia (eso es en teoría, porque muchas veces no es así para el grueso de la población).

Es en ese camino de sacrificio que Woody se da a la tarea de hacerle ver a Forky que tiene el regalo más valioso de todos: la vida. Él no es basura, es un juguete y es tan querido como los demás porque inclusive Bonnie pone su nombre en sus pies de palito de paleta.

Woody se aventura en el camino de la muerte, simbolizado por un camino sinuoso recorrido en un fin de semana. Ahí es cuando las circunstancias lo llevan a conocer a criaturas que nunca habían tenido la oportunidad de vivir, muy en específico a Gabby Gabby, quien tiene una disfunción en su motor del habla. Es una villana por circunstancia a la que Woody finalmente termina por ayudar porque simpatiza con su causa: tener a una niña a quien amar. Tener una vida de verdad. De cierta manera es una tragedia que una muñeca en tan buenas condiciones nunca haya podido ser querida por nadie. Rompe el corazón.

Es en esa aventura que Woody se reencuentra con Bo Peep, como si fuera una visión de ultratumba, resurgiendo de entre la tierra. Es su amor del pasado que lo invita a dejar la vida para entrar en la muerte.

De cierta forma el carnaval es simbólico del paraíso. Woody decide de manera consciente y bien pensada que su tiempo ha terminado y que es hora de estar con quien siempre había querido, Bo Peep. Su guardia por ver a Bonnie bien cuidada termina. De hecho la escena final en la que todos los juguetes se están despidiendo podría considerarse un funeral en el que recuerdan a sus amigos del pasado. Es tiempo de dejar ir y entrar a la vida después de la muerte.

A mi parecer Toy Story 4 maneja el tema de una forma sublime y tratar de ponerlo en palabras no llega a reflejar lo que se ve en pantalla. Por eso es una película hermosa, sobre el bien vivir y el bien morir.

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