La idea que tiene Quentin Tarantino es la de dejar un legado de películas que no tengan tacha… La verdad es que hasta el momento lo ha conseguido (aunque no me gusta Jackie Brown), pero tendría que arriesgar más.

Esto lo sabemos gracias a que Tarantino concedió una entrevista a Deadline en el American Film Market y dijo esto:

No creo que debas quedarte en el escenario hasta que la gente te esté rogando para que te quites. Me gusta la idea de dejarlos queriendo un poco más. Creo que la dirección es un juego de jóvenes y me gusta la idea de una conexión de cordón umbilical desde mi primera hasta mi última película. No estoy tratando de ridiculizar a nadie que piense distinto, pero quiero salirme mientras aún sigo duro… Me gusta que dejaré una filmografía de diez filmes, así que tengo dos más después de esta [The Hateful Eight]. No está marcado en piedra, pero ese es el plan. Si llego a la décima, hago un buen trabajo y no la riego, bueno eso suena como una buena forma de terminar una carrera vieja. Si, después, me topo con una buena película, no la dejaría solo porque dije que no la haría. Pero diez y se acaba, dejándolos queriendo más, eso suena bien.

Ese si es un tipo bien resuelto, aunque se deja un poco de espacio para cambiar su opinión y después sorprendernos con una onceava o doceava entrega de su mente maestra.

Después habló sobre su inspiración para dirigir The Hateful Eight:

Está menos inspirada por una película Western que por Bonanza, The Virginians, High Chaparral. Dos veces por temporada esos show tienen un episodio en el cual un montón de forajidos toma a los personajes principales como rehenes. Entonces llegarían a la Ponderosa y agarrarían a todos como rehenes o irían a la casa del Juez Garth – Lee J. Cobb lo interpretó en The Virginians – y tomarían rehenes. Y entonces saldría un actor invitado como David Carradine, Darren McGavin, Claude Akins, Robert Culp, Charles Bronson o James Coburn. No me gusta ese tipo de historia en un contexto moderno, pero me encanta en un Western en donde pasarías la mitad del show tratando de descubrir si eran tipos buenos o malos, y entonces se revelaba el pasado de ellos. Pensé, “¿Qué tal si hiciera una película que fuera protagonizada por sólo esos personajes? Sin héroes, sin Michael Landons. Sólo un montón de tipos nefastos en un cuarto, todos contándose historias que podrían ser o no ciertas. Atrápalos juntos en un cuarto con una tormenta de nieve fuera, dales armas, y ve que pasa.”

Después habló sobre el modo de filmarla:

Pensé, ¿cómo puedo hacer que muestren la belleza del filme? Bueno, puedo filmarla en 70mm y dejarlos preguntándose, ¿cuál es el punto de mostrarlo de otra forma? Tenía un plan y le pedí a los Weinsteins que me dijeran como podría ser realizada. Ahora que el filme se ha puesto en peligro de extinción, y la experiencia de ir al cine se está convirtiendo cada vez más en secundaria, lo que podíamos hacer era regresar al estilo de los 60s, cuando había grandes producciones en el camino de grandes filmes como The Sand Pebbles, Mutiny On The County, Battle of The Bulge, o It’s a Mad, Mad Mad Mad World. Habría un compromiso exclusivo en 70mm en un gran cine o casa de opera en donde saldría por un mes. Se sentía como una noche en el teatro o la sinfónica. Entonces lo cortaban y lo mostraban en los cines y autocinemas, cercanos a ti.

Luego dijo que ha estado trabajando junto con el director de fotografía Bob Richardson en conjunto con Panavision para lograrlo:

Panavision no sólo está apoyando esta película, la miran como un legado. Están inventando un montón de cosas que necesitamos, y esto está siendo supervisado por mi director de fotografía tres veces ganador del Oscar Bob Richardson, quien está de regreso conmigo y después de Kill Bill, Bastardos Sin Gloria y Django Sin Cadenas. No podría hacer esto si no estuviera en mi esquina. Fue con Panavision para revisar lentes para este gran Tanque Sherman de cámara que usará. Se va a la bodeg y mira todos estos grandes lentes. Pregunta, ¿qué son esos? Eran los lentes ultra-Panavision que no se habían usado desde How The West Was Won, Mutiny on the Bounty, Battle of The Bulge e It’s a Mad Mad Mad Mad World, los cuales eran más grandes que los 70mm normales.

Finalmente habló sobre el aspecto técnico:

Si el alcance normal es 2:35, este es 2:78, el cuadro más ancho posible en filme. Los proyectores necesitan un decodificador, un adaptador, para proyectarlo de esa forma. Por eso Mad Mad World, Battle Of The Bulge e Ice Station Zebra se ven de esa forma. La última película en usar esos lentes fue Kharotum con Charlton Heston y Laurence Olivier. Usaremos esos lentes para esta cinta. Hemos estado probándolos el mes pasado y todo está bien. Se ven fantásticos. Literalmente saldremos con la pantalla ancha más grande con la que una película se ha filmado en los últimos 40 años.

Pero… si todo transcurre en una maldita cabaña! En fin, será un legado interesante para la historia del cine. En definitiva estaré viendo The Hateful Eight cuando se estrene a finales del 2015.

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