El género de los súperheroes comienza a sentirse bastante gastado. Prácticamente podemos ver de tres a seis cintas de ese tipo todo el año y como son tan comerciales… terminan por aburrir.

Con Brightburn: Hijo de la Oscuridad se replantea el género tomando como premisa una simple pregunta: ¿qué pasaría si el primer súperheroe en la Tierra fuera maligno? La verdad es que la cinta responde este cuestionamiento a la perfección y lo hace con una historia que es sumamente interesante.

La película cuenta la historia de una pareja que no puede tener hijos y que una noche ve como algo cae en las tierras de su granja. Después descubrimos que se trata de un niño, en apariencia normal, pero que esconde habilidades sumamente poderosas y que podrían poner en peligro no sólo a los habitantes de su pueblo, sino al mundo entero.

Brightburn también hace la pregunta sobre la lucha entre la naturaleza y la crianza. ¿Puede más la educación de los padres o la naturaleza inherente a los hijos? En este caso la respuesta llega de la mano con la pubertad, una llamada del espacio exterior y muchísimo terror.

Si algo hace bien esta cinta es que formulan un mundo del que me gustaría conocer más, por lo que sería increíble ver una secuela con mucho más presupuesto que nos muestre como la humanidad va a lidiar con Brightburn. Hay que notar que esta película no tiene el presupuesto normal que podría tener una cinta como Batman o Avengers, pero hacen lo mejor que pueden con lo que tienen.

Las actuaciones son muy buenas por parte de Elizabeth Banks y Jackson A. Dunn, como la madre y el hijo respectivamente. El diseño de Brightburn, este súperheroe terrorífico, está muy bien hecho y me gustó su máscara que me recuerda las temáticas clásicas lovecraftianas.

Brightburn tiene solo algunos problemas de ritmo, pero en general se ven compensados por un buen desarrollo del drama de la madre que busca hacer que su hijo cambie y con el terror que representa este ser tan poderoso y con una brújula moral sumamente descompuesta.

La dirección de David Yarovesky es muy buena y hay que notar que detrás de él está James Gunn como productor… así es, el mismo director de Guardianes de la Galaxia. Al parecer las cosas quedaron en familia porque el guion es de Brian Gunn y Mark Gunn, su hermano y primo. Hacen buen equipo.

Vale la pena echarle un ojo a esta película porque es una mezcla de géneros (horror y súperheroes) que no se ha visto antes. Definitivamente merece que veas Brightburn: Hijo de la Oscuridad en el cine.

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